
LEYMORHAR
Las aportaciones, enseñanzas, que dejo Krishnamurti en su tránsito por este planeta todavía se manifiestan con mucho alcance, especialmente para quienes se identificaron con la Nueva era.
Se sabe que Krishnamurti nace el 11 de mayo de 1895 en India. Es el octavo hijo de una familia de brahmanes y recibe su nombre en recuerdo del dios hindú Krishna que también fue octavo hijo.
Se dice, que e n Ojai (EE.UU.) a la edad de 27 años, Krishnamurti experimenta una extraña experiencia; sin nada que lo justifique, sufre terribles dolores en todo el cuerpo, acompañados de escalofríos, pierde continuamente el conocimiento, se le agudizan algunos sentidos como el del olfato y no es capaz de ingerir alimentos. Luego de tres días de verdadera tortura, puede levantarse y se traslada al jardín bajo un árbol, donde cae en profundo trance. Cuando termina el episodio, que luego Krishnamurti denominara el «proceso», dice encontrarse "embriagado de Dios". Estas experiencias se repetirán y le acompañaran toda la vida.
ecovisiones nos señala, que para aproximarse al pensamiento de Krishnamurti es necesaria una actitud de alerta y de desnudamiento mental y emocional; para él, el ser humano en permanente búsqueda de seguridad, está atrapado entre el presente y el futuro, pero no sabe, no quiere afianzarse en lo que efectivamente es, el ahora.
"Es muy importante descubrir por uno mismo lo que se es en realidad, no de acuerdo con las teorías y las aseveraciones y las experiencias de los psicólogos, filósofos y gurús, sino por la investigación de toda la naturaleza y el movimiento de uno mismo, por el ver qué es uno realmente."
Otro aspecto que destaca en la vasta obra de este pensador, son sus reflexiones sobre el amor dentro de las que destacamos las siguientes:
"¿Qué es el amor? ¿Es placer -placer en el reiterativo acto sexual al que generalmente se llama amor? El amor de la esposa, en el cual hay gran placer, posesión y bienestar basados en el deseo, ¿es amor? Cuando existe un posesivo apego hacia el otro, tiene que haber celos, temor, antagonismo..." " ...Y, ¿cuál es la base del apego?..." "...¿Acaso la base del apego no es el temor de quedarse solo, de estar aislado, el temor al vacío, la sensación de la propia insuficiencia interna?"
Con respecto a la meditación se señala, que es una de las cosas más importantes en la vida; no cómo meditar; no la meditación conforme a un sistema; no la práctica de la meditación, sino más bien lo que la meditación es en verdad. Si uno puede descubrir, muy profundamente, la significación', la necesidad y la importancia que la meditación tiene para uno mismo entonces descartará todos los sistemas, los métodos, los gurus, junto con todas las cosas peculiares que se hallan, involucradas en el tipo oriental de meditación.
En realidad, no de acuerdo con las teorías y las aseveraciones y las experiencias de los psicólogos, filósofos y gurus, sino por la investigación de toda la naturaleza y el movimiento de uno mismo, por el ver qué es uno realmente.
Parecemos incapaces de comprender lo extraordinariamente importante que es ver lo que somos, vernos de hecho, como si nos estuviéramos mirando psicológicamente en un espejo, lo cual produce una transformación en la propia estructura interna. Cuando uno realiza fundamentalmente, profundamente, una transformación o mutación semejante, entonces esa mutación afecta toda la conciencia del hombre. Este es un hecho absoluto, una realidad. Producir una transformación fundamental se vuelve muy importante si uno es totalmente serio, si uno está preocupado por el mundo tal como es con toda su espantosa infelicidad, confusión e incertidumbre, con todas las divisiones religiosas y nacionales, con la acumulación de armamentos, el gasto de sumas enormes en la preparación de la guerra, para matar a la gente en el nombre de la nacionalidad, etcétera, etcétera. Para ver lo que uno es realmente, resulta vital que haya libertad, libertad con respecto a todo el contenido de la propia conciencia -siendo el contenido de la conciencia todas las cosas acumuladas por el pensamiento. Liberarse del contenido de la propia conciencia, de las cóleras y brutalidades, de las vanidades y la arrogancia, liberarse de todas las cosas en que uno se halla atrapado, es meditación. El mismo ver lo que uno es, constituye el principio de la transformación. La meditación implica el cese de toda lucha, de todo conflicto- internamente y, por tanto, externamente. De hecho, no existe lo interno o lo externo, es como el mar con su flujo y reflujo.
Cuando uno descubre lo que realmente es, se pregunta: ¿Es uno mismo, el observador, diferente de lo que observa? - psicológicamente hablando, desde luego. Yo soy iracundo, codicioso, violento; ¿es ello diferente de la cosa observada, que es la ira, la codicia, la violencia? ¿Es uno diferente? Obviamente, no lo es. Cuando estoy iracundo no existe un yo que esté iracundo, sólo existe la ira. Por lo tanto, yo soy la ira, el observador es lo observado. La división es eliminada por completo. El observador es lo observado y, en consecuencia, el conflicto se termina.
Descubrir qué es la meditación, implica darse cuenta de que cualquier conocimiento previo acerca de lo que uno piensa que es la meditación, bloquea toda posibilidad de explorar. Es absolutamente necesario estar libre de toda autoridad psicológica. ¿Qué es lo que se requiere en la investigación? ¿Se requiere concentración, atención o percepción alerta? Cuando uno se concentra, toda la energía está localizada en algo particular, uno resiste y rechaza todos los pensamientos que interfieren. En la concentración uno está ofreciendo resistencia. Pero en el darse cuenta de los propios pensamientos, no hay concentración; la percepción alerta no consiste en escoger el pensamiento que a uno le gustaría; uno está simplemente alerta. De esta percepción alerta surge la atención. En la atención no existe un centro desde el cual uno esté atendiendo. Esto es realmente muy importante que se comprenda, es la esencia de la meditación. En la concentración hay un centro desde el cual uno se está concentrando sobre una idea, o una representación mental, o alguna imagen, etc.; uno está ejercitando energía en la concentración, en el acto de resistir; está erigiendo un muro de modo tal que no pueda introducirse ningún otro pensamiento; y en ello debe haber conflicto. Para eliminar totalmente el conflicto, uno debe darse cuenta, sin opción alguna, de sus pensamientos; entonces no hay contradicción ni resistencia con respecto a ningún pensamiento. De ahí surge la percepción alerta; percepción de todo movimiento del pensar. A causa de esa percepción alerta, adviene el estado de atención. Cuando uno está atento a algo, de verdad, profundamente, no existe un centro; no hay un 'yo'.

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