LEYMORHAR
Machu Pichu ,gran herencia inca, que en pleno sigloXXI se conserva como una maravillosa obra de esa raza inca , brava, organizada, innovadora.No se puede negar que Perú guarda un gran tesoro, que invita a los habitantes de este plante visitar esa maravilla de creación Machu Picchu no es sólo la joya de arquitectura inka, sino también la suprema expresión de la obra del hombre en armonía con su medio ambiente, una ciudadela situada encima de una angosta cresta sobre el turbulento río, rodeada por el intenso verdor de las montañas escarpadas de la ceja de selva, que pasó inadvertida durante siglos hasta 1911, fecha en la que fue dada a conocer al mundo por el profesor Hiram Bingham.

Es imposible imaginar el escenario más inspirado para la adoración de los dioses.

El día 7 de julio de 2007 Machu Picchu fue nombrada como una de las ganadoras en la lista de las Siete Maravillas del Mundo Moderno, una iniciativa privada de New Open World Corporation (NOWC), creada por el suizo Bernard Weber, no necesitando el aval de ninguna institución o gobierno para proseguir con sus fines electorales y permitir seleccionar las maravillas clasificadas por la votación de más de cien millones de electores
Las montañas Machu Picchu y Huayna Picchu forman parte de una gran formación orográfica conocida como Batolito de Vilcabamba en la Cordillera Central de los Andes peruanos. Se encuentran en la ribera izquierda del llamado Cañón del Urubamba (conocido antiguamente como Quebrada de Picchu ). Al pie de los cerros y prácticamente rodeándolos corre el río Vilcanota-Urubamba. Las ruinas incas se encuentran a medio camino entre las cimas de ambas montañas, a 450 metros de altura por encima del nivel del nivel del valle y a 2438 metros sobre el nivel del mar. La superficie edificada es aproximadamente de 530 metros de largo por 200 de ancho contando con 172 edificios en su área urbana.
Las ruinas propiamente dichas están dentro de un territorio intangible del Sistema Nacional De Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SINANPE) llamado Santuario Histórico de Machu Picchu que se extiende sobre una superficie de 32.592 hectáreas, (80,535 acres o 325.92 km²) de la cuenca del río Vilcanota-Urubamba (el Willka mayu o "río sagrado" de los incas). El Santuario Histórico protege una serie de especies biológicas en peligro de extinción y varios establecimientos incas entre los cuales Machu Picchu es considerado principal.

Wikipedia nos indica al respecto, que Machu Picchu (del quechua machu, viejo, y picchu cima, es decir, "cima vieja") es el nombre contemporáneo de la antigua llacta (poblado) inca de piedra (cuyo nombre original habría sido Picchu o Picho construido principalmente a mediados del siglo XV en el promontorio rocoso que une las montañas Machu Picchu y Huancayna Picchu en la vertiente oriental de los Andes Centrales, al sur del Perú.
Documentos de mediados del siglo XVI sugieren que Machu Picchu habría funcionado como una de las residencias de Pachacútec o Inca Yupanqui (primer emperador inca, 1438-1470). Sin embargo, algunas de sus mejores construcciones y el evidente carácter ceremonial de la principal vía de acceso a la llacta demostrarían que ésta fue usada como santuario religiosoAmbos usos (palacio y santuario) no habrían sido incompatibles. Se ha descartado, en cambio, un supuesto carácter militar (por lo que los populares calificativos de "fortaleza" o "ciudadela" han sido superados)
Machu Picchu es considerada al mismo tiempo una obra maestra de la arquitectura y la ingeniería Sus peculiares características arquitectónicas y paisajísticas y el velo de misterio que ha tejido a su alrededor buena parte de la literatura publicada sobre el sitio, lo han convertido uno de los destinos turísticos más populares del planeta . Machu Picchu está en la Lista del Patrimonio de la humanidad de la UNESCO desde 1983.
Las primeras referencias directas actualmente conocidas sobre el sitio de Machu Picchu indican que Agustín Lizárraga, un arrendatario de tierras cusqueño, llegó al sitio el 14 de julio de 1902 guiando a los también cusqueños Gabino Sánchez, Enrique Palma y Justo Ochoa . Los visitantes dejaron un graffiti con sus nombres en uno de los muros del Templo de las Tres Ventanas que fue posteriormente verificado por varias personas . Existen informaciones que sugieren que Lizárraga ya había visitado Machu Picchu en compañía de Luis Béjar en 1894 . Lizárraga le mostraba las construcciones a los "visitantes" aunque la naturaleza de sus actividades no han sido hasta hoy investigadas .
Hiram Bingham, un profesor norteamericano de historia interesado en encontrar los últimos reductos incas de Vilcabamba oyó sobre Lizárraga a partir de sus contactos con los hacendados locales . Fue así como llegó a Machu Picchu el 24 de junio de 1911 guiado por otro arrendatario de tierras (Melchor Arteaga) y acompañado por un sargento de la guardia civil peruana de apellido Carrasco . Encontraron a dos familias de campesinos viviendo allí: Los Recharte y los Álvarez, quienes usaban los andenes del sur de las ruinas para cultivar y bebían el agua de un canal inca que aún funcionaba y que traía agua de un manantial. Pablo Recharte, uno de los niños de Machu Picchu, guió a Bingham hacia la "zona urbana" cubierta por la maleza .
Bingham quedó muy impresionado por lo que vio y gestionó los auspicios de la Universidad de Yale, la National Geographic Society y el gobierno peruano para iniciar de inmediato el estudio científico del sitio . Así con el ingeniero Ellwood Erdis, el osteólogo George Eaton, la participación directa de Toribio Recharte y Anacleto Álvarez y un grupo de anónimos trabajadores de la zona, Bingham dirigió trabajos arqueológicos en Machu Picchu en 1912 hasta 1915 período en el que se despejó la maleza y se excavaron tumbas incas en los extramuros de la ciudad. La "vida pública" de Machu Picchu empieza en 1913 con la publicación de todo ello en un artículo en la revista de la National Geographic.
Si bien es claro que Bingham no descubre Machu Picchu en el sentido estricto de la palabra (nadie lo hizo, dado que nunca se "perdió" realmente) es indudable que tuvo el mérito de ser la primera persona en reconocer la importancia de las ruinas, estudiándolas con un equipo multidisciplinario y divulgando sus hallazgos. Ello pese a que los criterios arqueológicos empleados no fueran los más adecuados desde la perspectiva actual y pese, también, a la polémica que hasta hoy envuelve la irregular salida del país del material arqueológico excavado que hasta el año 2007 no sido devuelto al gobierno peruano.
Según las tradiciones recogidas por los españoles, Machu Picchu debió de ser levantado bajo la dirección de Pachakuteq. No se conoce la secuencia del proceso de su construcción, pero parece haber sido la obra de un solo proyecto equivalente al de un santuario o una "urbanización" donde los espacios, niveles y formas fueron previamente establecidos, aun cuando en el curso de su existencia se hubieran corregido entradas o agregado recintos.