LEYHARMOR
Me ha tocado pasar por varios países en donde el culto a la Brujería es muy acentuado, como en el caso de Brasil, Haiti, México y especialmente en Venezuela en donde miles de personas creen en ella, y es más la pratican ,no importando la blanca o la negra.
Es impresionante ver el culto que se tiene de la brujería en las ciudades, especialmente en la Montaña de Sorte en Yaracuy, Venezuela, como también observar la venta de todos aquellos artificios, unguentos materiales que se requieren para llevar a cabo un ritual de brujería, en todas las ciudades venezolanas. Lo que la gente gasta en estos productos.
He conversado con personas de diferentes niveles económicos, aun de creencias católicas que no dudan del poder de la brujería, y de los miles de casos que se dan,que abarcan separación de personas, desgracias, enfermedades, hasta desaparición física(muerte) todo dependiendo del trabajo, ritual encargado.
Cuesta creer que en el siglo XXI esto se de, pero la verdad que si, y son millones las personas que la practican, se valen de ellas para realizar trabajos de acuerdo al interés que persiguen en ponerlos en práctica.
imges.google.com nos hace referencia de este tema señalando, que el término “brujeria” viene asociado con una serie de creencias y prácticas asociadas al “enemigo divino”, es decir al diablo. Hablamos por tanto de un termino peyorativo, de una acusación, de una maldad del espíritu. Por ello las instituciones de los diferentes credos han establecido tribunales donde juzgar esta “perversión” y condenarla a la extinción.

La palabra “brujería” es un termino español cuyo origen etimológico se pierde en la oscuridad del tiempo. Asociada a la mujer natural, a la creyente de antiguas tradiciones matriarcales todos sabemos su figura y su historia. También todos sabemos cómo aquello que fue definido como brujeria es ahora considerado ciencia, avance del pensamiento. Sabemos que hemos vivido durante mucho tiempo esclavizados y que la libertad ha permitido comprender que el enfermo no era el acusado de brujería, sino el acusador. El tirano, el diablo que niega al espíritu, era por una suerte de paradoja aquel que se arrogaba el derecho de hablar con autoridad divina.

Todo esto ya lo sabemos, incluso las personas más interesadas saben que ahora se estudia la brujería bajo otro termino: chamanismo. Esto describe las tradiciones nativas que han conseguido sobrevivir al azote del castigo y el oscurantismo. Se nos aparece ahora la figura de la “bruja” como sabia de las hierbas, del “brujo” como maestro curandero...y de un pueblo cuyos ritos han pasado a ser de considerados “cosa del diablo” a “cosas de pueblos primitivos”.

El avance es significativo pero obvia un paso fundamental. Y es que esa “brujería” sigue afirmando que la civilización actual, machista y no patriarcal, creyente en la máquina y no en la naturaleza, no es el camino adecuado. Sigue siendo heterodoxa y hereje en sus planteamientos por afirmar la realidad del espíritu en el ser humano y su necesidad de vivir en el espíritu. Sigue siendo lo que ha sido siempre: una mística natural, salvaje, unida a la Tierra y cuyos cantos se alzan al Cielo.Por su parte el periodista Jesús Callejo al respecto comenta, que las brujas han existido a lo largo de la historia, y nunca han sido como en los cuentos, en algunos momentos han sido adoradas, en otras épocas han sido perseguidas hasta la histeria, torturadas y quemadas…

La brujería está de moda entre los más pequeños, y los no tanto. El fenómeno literario Harry Potter ha introducido nuevos matices a los transmitidos por los cuentos tradicionales y ha convertido a los brujos y magos en un colectivo más simpático y bondadoso.

Según el autor de Breve Historia de la Brujería, “la brujería siempre ha estado de moda. Lo único que hacen libros como el de Rowling es reactivar un fenómeno que siempre ha estado vivo.

Las brujas interesan a los más pequeños y a los adultos, cada uno con motivaciones diferentes, pero su influjo y su leyenda nunca han muerto. Ni las brujas de ahora ni las de antes vuelan en escobas. Los personajes de ficción se empeñan en copiar los tópicos que sobre ellas se ha dicho –incluida la verruga en la nariz- aunque no sea verdad.”

Pero además del componente de ficción, a las brujas se las relaciona con un fenómeno histórico muy popular, el de su persecución y su quema (y que dio lugar a la expresión “caza de brujas”). Sin embargo, este fenómeno histórico está lleno de tantos mitos como los cuentos.

Por ejemplo, que la mayor virulencia de su persecución fue en el Renacimiento y no en la Edad Media. O como nos refiere Jesús Callejo, “No sólo la Iglesia persiguió a las brujas sino los poderes civiles, como ocurrió en Inglaterra.

Las cifras de víctimas se han agrandado sin ninguna base histórica. Se ha dicho que mataron a más de 200.000 brujas durante toda la Edad Media y la verdad es que fueron ejecutadas en toda Europa unas 50.000 y no durante la Edad Media sino después. En España, donde la Inquisición fue más benévola con ellas, hubo 59 muertes por esa causa.”

En otros escritos expondremos de acuerdo a nuestras investigaciones sobre este tema algunos hechos trascendentes que cuesta explicarlos por los métodos científicos.

Lo que si puedo asegurar de que existe la brujería,en donde hay personas capaces de manejar la energía para resultados positivos y negativos.