

Jobim
LEYMORHAR
No se puede pasar por alto la influencia determinante de Tom Jobim, en la música brasileña, especialmente en el bossa nova.
Se ha escrito sobre él que fue un extraordinario compositor, cantante, guitarrista y pianista brasileño de bossa nova. Considerado como uno de los grandes exponentes de la música brasileña, Jobim es el artista que internacionaliza la bossa nova y, con la ayuda de importantes artistas estadounidenses, la fusiona con el jazz para crear en los años sesenta un nuevo sonido cuyo éxito popular fue muy destacable. Jobim está considerado como uno de los grandes compositores de música popular del siglo XX.
Las raíces de Jobim en el jazz están en sus admiradas grabaciones de Gerry Mulligan, Chet Baker, Barney Kessel y otros músicos del West Coast jazz o cool de los años cincuenta. Además, el mismo Jobim apuntó que el compositor impresionista francés Claude Debussy tuvo una influencia decisiva en sus armonías, así como el samba brasileño proporcionó a su música un original ritmo exótico siempre presente. Como pianista, su toque es sencillo y melódico, al estilo de un Claude Thornhill, aunque en algunas de sus grabaciones llegase a demostrar que podía ser sumamente inventivo. Su guitarra está limitada principalmente a un acompañamiento apacible a los ritmos sincopados del jazz; su voz, suave, sencilla y ligeramente ronca, subraya los aspectos emocionales de las letras
Wikipedia agrega, que hizo su primera grabación en 1954, acompañando al cantante Bill Farr como líder de "Tom e a sua banda". Su primer gran éxito le llegó en 1956 cuando, junto con el poeta Vinícius de Moraes, elaboró parte de la música de una obra teatral llamada Orfeo da Conceição (más tarde convertida en película, Orfeo negro). En 1958, Jobim produce un disco, por su particular estilo "bossa nova" (port. bossa = aptidão, tendência, vocação; equivalente a nueva tendencia o new wave), al guitarrista y cantante João Gilberto, grabando algunas de las canciones de Jobim con arreglos musicales del mismo, dando comienzo al género musical de la bossa nova, siendo "Chega de Saudade" el éxito bossa nova por antonomasia. El despegue de Jobim fuera de Brasil se produjo en 1962 cuando Stan Getz y Charlie Byrd consiguieron un sorprendente éxito con su tema "Desafinado"; un año después, Jobim y varios músicos brasileños más fueron invitados a participar en un espectáculo en el Carnegie Hall, donde es estrenada "Garota de Ipanema (The Girl from Ipanema), y por ende, el éxito de la música brasileña. Empujada por las canciones de Jobim, la bossa nova se convirtió en un éxito internacional, y los músicos de jazz se acercaron a ella, grabándose númerosos discos hasta agotar su tirón comercial a finales de los sesenta.
Antonio Carlos Brasileiro de Almeida Jobim, 'Tom Jobim', puso música a la letra de la famosa 'Garota de Ipanema' de Vinicius de Moraes
Más de una década después de su muerte, ocurrida en Nueva York el 8 de diciembre de 1994, las canciones de este compositor, siguen siendo objeto de grabaciones y versiones por parte de intérpretes de todo el mundo.
Además de su pasión por la música, Tom Jobim era un defensor de la Mata Atlántica, una floresta tropical que se extiende por el litoral de Brasil y que inspiró algunas de sus recordadas canciones, como 'Aguas de marzo', un retrato del fin del verano, o 'Agua de beber'.
"Oigo canciones enteras dentro del bosque", aseguraba el compositor, que traducía esos sonidos al lenguaje de los hombres.
Nos recuerda lavanguardia.es/premium Tom Jobim fue el artista que hizo popular la bossa-nova en el extranjero y con la ayuda de importantes artistas estadounidenses, como Frank Sinatra, la fusionó con el jazz para crear a finales de los años 60 un nuevo ritmo.
Su pasión por la música surgió jugando con un viejo piano alquilado y solía declarar que se inspiraba en Ludwig van Beethoven, Wolfgang Amadeus Mozart, Johann Sebastian Bach, Isaac Albéniz y Claude Debussy.
Jobim trabajó con grandes artistas brasileños, como Vinicius de Moraes, Chico Buarque o Newton Mendonca, e internacionales como el propio Sinatra durante su estancia en Nueva York, la ciudad desde la que la bossa-nova cautivó al mundo.
Su principal socio musical fue De Moraes, quien le abrió el camino a la fama cuando le pidió que le pusiera música a los versos de 'Orfeo de carnaval', la obra que juntó definitivamente a los autores de 'Garota de Ipanema', una de las canciones más grabadas en la Historia.
terra.com/terramagazine, comenta, que Antônio Carlos Jobim,es el maestro soberano de Chico Buarque y del Brasil, sabía de las cosas. Por eso, no despreciaba la sensibilidad popular, y componía canciones bellas y simples, con esa simplicidad que nace de la purificación. Melodías simples, sin excesos, conjugadas con armonizaciones elaboradas. El mejor ejemplo es Águas de março, que según dice Chico Buarque "es el samba más bonito del mundo". Una de las pocas canciones que rozan lo absoluto, junto a O que será, de Chico, y Pra ver as meninas, de Paulinho da Viola. Sólo que Jobim parte de lo casual, lo habitual, de las cosas pequeñas, pues lo absoluto está justamente en lo pequeño. De pan, piedra, y pedacitos de vidrio al sol y promesas de vida, la enumeración aparentemente espontánea de las cosas da cuenta del cosmos y del caos.
Cabe señalar, que Tom Jobim, contando apenas 27 años, ya era un artista de cierto reconocimiento en los medios musicales, cuando fue procurado por Billy Blanco, ingeniero y compositor paraense radicado en Rio de Janeiro, para juntos componer una sinfonía en homenaje a la Ciudad Maravillosa. El proyecto fue continuado y a mediados de aquel año la obra estaba totalmente lista. Nacía así la Sinfonía do Rio de Janeiro. Trabajo pretensioso para un joven músico, la pieza estructuralmente está dividida en 11 movimientos, a saber: A montanha, Hino ao sol, O mar, Arpoador, Coisas do dia, Descendo o morro, Matei-me no trabalho, Noites do Rio, O morro, O samba de amanhã e Zona Sul.
Una obra prima de buen gusto, la sinfonia fue llevada al disco aun en ese año de 1954 por la grabadora Continental, siendo interpretada en las partes cantadas por Dick Farney, Gilberto Milfont, Elizete Cardoso e Emilinha Borba, quedando la orquestación a cargo de Radamés Gnattali. Apesar de su belleza, la grabación del punto de vista comercial fue um fracaso, habiendo el disco vendido muy poco, constituyendose hoy en una rareza discográfica, mismo porque su tirada fue de apenas 1.000 ejemplares. A Continental insistiria en el projecto y seis años después, en 1960, lanzaria nuevamente la Sinfonía do Rio de Janeiro, aún sobre la dirección musical de Ramarés Gnattali, pero con las participaciones de Risadinha, Ted Moreno, Luelly Figueiró, Nelly Martins, Albertinho Fortuna, Maysa, Jamelão y Os Cariocas, alcanzando entonces el suceso comercial merecido. Rio de Janeiro no fue la única ciudad en recibir un homenaje sinfônico de Tom Jobim. A mediados de 1960, el entonces presidente da República, Juscelino Kubitschek de Oliveira, invito a Vinícius de Moraes y Tom para juntos componer una obra en homenaje a Brasília. Entretanto los artistas viajaron al Planalto Central y quedaron hospedados en Catetinho, un pequeño predio de madera erguido en la época de la construcción de la ciudad para servir de sede provisória del gobierno. El poeta y el maestro se quedaron 10 dias, tiempo suficiente para concluír Brasília, Sinfonia da Alvorada, pieza de rara belleza, constituída de 5 movimientos: O planalto deserto, O homem, A chegada dos candangos, O trabalho y a construção e o Coral. la presentación de la Sinfonía de Brasília, nombre por la cual la pieza fue mas conocida,se realizó en noviembre de 1960, en la plaza de los Tres Poderes, en un bellísimo espectáculo de sonido y luz. En 1961, fue llevada al disco, en la Colúmbia con orquesta y coro, regencia de Tom Jobim y texto narrado por Vinícius de Moraes.
elmundo.es/papel , con la muerte de Jobin comentó que su muerte pudo haber sido por erro médico. El Gobierno brasileño decretó tres dias de duela. Brasil sin Antonio Carlos Jobim no puede ser el mismo, es más triste, pierde una de sus esencias. Y Río de Janeiro todavía más, pierde alma. Su ciudad natal está revestida de sus músicas de tal manera, que los paisajes parecen entristecidos, empañados, más si cabe por el tiempo nublado y de lluvia que esta primavera trae, mientras los restos del mayor compositor de Brasil, después de su querido Villa-Lobos, regresan a su tierra, a su ciudad encantada.
Los restos mortales llegaron a las 10 horas a Río de Janeiro, sin pompas oficiales a petición de la familia, y fue velado en el Jardín Botánico, uno de sus lugares predilectos y donde era amigo de cobras, tucanes y sapos en sus frecuentes paseos. Después fue enterrado en el cementerio de San Juan Bautista, en el barrio de Botafogo. El luto oficial nacional ya ha sido declarado por tres días, y el Ayuntamiento de la ciudad está eligiendo cuál será la calle en Ipanema que tendrá su nombre. Tanto el presidente de la República que está saliendo, Itamar Franco, como el que está entrando, Fernando Henrique Cardoso, no han ahorrado elogios y sentimientos de pésame a la familia

Escribe un comentario