LEYMORHART

Los encuentros que muchas veces se dan entre personas que conocemos y desempeñamos los roles que nos corresponden que va desde la familia, amisad, enemistad, de parejas se dice es producto de nuestras conexiones s Karmáticas que hemos venido forjando a través de nuestro tránsito por este plano.

Nos correspondía esta véz encontrarnos y cumplir con nuestras deudas kármicas y así ir liberandonos de ellas hasta que las solventemos

No nos debe sorprender, que a muchas de ellas de acuerdo al nivel de relación que ya hemos sostenido, nos es muy fácil reconocer, especialmente por su nivel vibracional,así cuando las vemos por primera vez con la manifestación física que se tienen nos da la impresión de que ya la conocemos y es cuando se da apertura a las relaciones de acuerdo a la conexión kármica que se trae.

elrinconde lasviolestas.es. aporta al respecto, que las conexiones karmaticas o karmicas son personas con las cuales nos sentimos familiarizados en forma inmediata. Esta empatía se manifiesta así por el sentido de pertenencia con esas personas por haber compartido vidas pasadas como partes de un grupo (familiar y de otros muchos tipos de grupos), en forma de pareja o en una simple relación bipersonal, pudiendo haber sido estas conexiones de índole positiva o negativa. Eso explica porqué nos sentimos instantáneamente familiarizados con ellos.

Todos estos encuentros y relaciones dentro de la conexion karmica son emocionalmente intensos, ya sean en forma positiva o negativa, y ocurren por un motivo o proposito.

El propósito de estos encuentros, relaciones, puede ser para desarrollar cualidades y otros beneficios espirituales y materiales que más necesitamos en el tiempo que ocurren.

Estos beneficios son comúnmente necesarios para resolver aquellos patrones o situaciones que impiden nuestro crecimiento espiritual o para para desarrollar más aquellos que lo estimulan y también pueden ser para que tengamos una ganancia o pérdida de un aspecto material que sea necesaria para nuestra evolución espiritual. Nos estamos refiriendo aquí a patrones comunes: abandono, manipulación, abuso, luchas por poder, amor, odio, envidia, celos, intimidad, rechazo, decepción. Esas son las situaciones por las cuáles aprendemos y de las cuáles, para mejor o peor, depende nuestro desarrollo espiritual..
Fernando Giraldo nos aporta sobre el tema, que todos los vínculos que establecemos con los otros, tienen una connotación kármica, Es decir, venimos a pagar una deuda (o a cobrar), a aprender (o enseñar) una lección o a perpetuar el amor, como bien dijo Edgar Cayce.

Cuando comenzamos a mirar la vida desde esta altura, quizás sea posible adquirir una actitud mas compasiva con los demás, comprendiendo que no hay mala suerte, ni que Dios nos tiene castigados en esta encarnación, ni que ese otro ser humano que se ha cruzado en mi camino tiene la mala intención de hacerme daño. Que no es mi padre, o mi madre que me dejó abandonado, o que me equivoqué en la elección de mi pareja. No, nada de eso, en el universo maravilloso que Dios a creado no puede haber esos errores tan garrafales.

Cuando nos cruzamos en el camino con una persona que nos hace sufrir, y con la cual tenemos desilusiones o nos vemos en circunstancias difíciles, es que hay siempre una lección que aprender.

Se comenta además, que existen grupos de almas con un vínculo muy estrecho (familia, padre, madre, abuelos, hermanos, etc.), también existe otro que no tienen vínculos tan estrechos (primos, parientes lejanos, amistades...) y un tercer grupo que aparentemente no tiene ninguna importancia (el micrero, el taxista, el tendero...) seres que no sabemos ni como se llaman, pero que a veces nos vienen a dejar un regalito, por ejemplo el micrero que va muy lento y nosotros estamos muy apurados. Sin conocernos, también allí tengo una lección que aprender. Y si seguimos observando nuestra vida, nos vamos a encontrar con que cada experiencia de vida, a cada minuto y segundo siempre hay algo que podemos capitalizar para nuestra evolución.

Sin embargo, para llegar a ese estado permanente de observación y atención, hay que realizar un esfuerzo por despertar nuestra conciencia “adormecida”. Tenemos que dejar de ser “robots” que andan por la vida haciendo las cosas mecánicamente y estar más atentos a lo que sucede a nuestro alrededor para poder entender los mensajes. Debemos de ser inocentes, es decir, no ser prejuiciosos,. ... Por algo será... Cuando uno no aprende una lección, tiene que repetir la experiencia, hasta que la aprenda.

¿Será por eso que damos con parejas que tienen rasgos muy similares? ¿Será por eso que repetimos año tras año lo mismo? Es para pensarlo.

Para romper este círculo vicioso se recomienda producir un cambio interno (evolucionar, expandir la conciencia). Procurar estar bien internamente para que todo afuera este bien, y no al contrario.

Importante es sorprenderse en las interrelaciones con las personas conquien nos henmos interrelaciono y determinar que hemos aprendido, avanzado en esta relación.

Hay que estar muy atento, que el encuentro con las personas afines, cona las quetenemos compromisos esta sujeto a un determinado tiempo físico que debemos saber aprovechar para ir solventando nuestra conexión Karmica, No hay que esta inatento.